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domingo, 8 de diciembre de 2013

MUCHAS DE LAS DECISIONES QUE TOMAMOS Y QUE TOMAREMOS, NO SON AGRADABLES, LAS CIRCUNSTANCIAS NOS OBLIGAN A HACERLO" Mariano Rajoy

 "Este Gobierno no puede decidir entre un bien y un mal, este Gobierno tiene que decidir entre un mal y un mal peor" Mariano Rajoy


"A los Gobiernos, sin embargo, no nos ha quedado más remedio que ser humildes e ir reaccionando a los acontecimientos con los medios a nuestro alcance" Jose Luis Rodríguez Zapatero


Uno de los motores para poder salir de la crisis tiene que ser la acción política, pero hoy en día vivimos en un momento en el que existe mucha gente que no cree en la política. Actualmente, lo políticos no hablan como hace unos años cuando se imponían ante el público con toda autoridad y decían los cambios que se iban a llevar a cabo. Ahora los políticos hablan como si los cambios pudieran con ellos, son los cambios los que determinan la acción política, como si los políticos fueran títeres de la economía y no pudieran modificar los otros. 

Debemos replantear la profesión política, y ver si una profesión como ahora la conocemos merece existir o no. El problema principal es que no hemos definido el objetivo de un político, el objetivo de un abogado es resolver casos, pero en ningún momento nadie se ha sentado a pensar cuál es el objetivo de un político, a qué está destinada esa profesión. El objetivo de un político es gestionar bien los asuntos de todos.

¿La regeneración política...

 ...es posible?

La regeneración política no sólo es posible sino que es fundamental. Tenemos que empujar a la clase política a que reaccionen, los políticos siguen encerrados en sus burbujas. Tenemos que hacer que esa burbuja estalle, porque sino hay regeneración política, no habrá salida de la crisis.

¿Por qué ocurrió la crisis? ¿Qué ocurre? ¿Siempre hay una estructura económica que no controlamos? Los imprevistos en la economía no son huracanes que no pueden ser gestionados, es más, los huracanes económicos no se presentan así como tal, siempre acaban manifestándose de alguna forma, y aunque no fuera así, los que gestionan la economía de un país deben tener previsto la manera más eficaz de resolverlos.

¿Son los recortes tan inevitables? Los recortes a lo único que conducen es a la destrucción. Hay alternativas de Estados más activos o menos activos. ¿Cuál es el gasto público? En Dinamarca, por ejemplo, el gasto público es el 58% del PIB. En España, en el proyecto a la Unión Europea para el 2015 se ha contado con un 37%. Esta diferencia tan grande, es la que distingue entre un Estado que puede defender derechos y cuál no.


Uno de los recortes que más sorprende son aquellos sobre la Ley de Dependencia. Esta ley se creó para ayudar a las familias en las que un miembro tiene deficiencia y no puede valerse por sí mismo. Con la creación de ésta, se produjo un avance en la sociedad, se mejoraron las posibilidades de una vida mejor.

 Las ayudas para estos tipos de familias tardan, los centros para discapacitados necesitan esas ayudas que no llegan, etc. ¿Qué solución podríamos darle a esta situación? ¿Es necesario hacer recortes sobre aquellos más necesitados? 

¿Viven los políticos alejados de la realidad que afecta a la sociedad?

viernes, 4 de octubre de 2013

¿Tiene el estado de bienestar los días contados en Holanda?

El príncipe Guillermo y su mujer Máxima durante tradicional discurso de la corona.

¿Quién ha dicho la frase "hay que sustituir el estado del bienestar"?

El que ha dicho que el estado de bienestar ya no es sostenbible es el príncipe Gillermo Alejandro Nicolás Jorge Fernando de los Países Bajos (Willem Alexander Claus George Ferdinand van Oranje-Nassau). 



Durante el tradicional discurso de la corona holandesa el  rey Guillermo Alejandro anunció oficialmente las nuevas medidas de austeridad que va a aplicar el gobierno holandés y también, aprovechó para manifestar el paso del clásico sistema del bienestar a una sociedad participativa. ¿Os imagináis una sociedad participando activamente en la vida democrática? ¿Una sociedad en la que el futuro lo deciden los ciudadanos y no los políticos? Pero esta sociedad participativa no es tal y cómo nos la pintan. La idea de Guillermo es muy diferente, es un eufemismo que oculta detrás la inteción de acometer recortes sociales. Éste definió la sociedad participativa, la cual bautizó Cameron como «gran sociedad» y el historiador económico Mauricio Rojas lo renombra como «reinvención del Estado de bienestar», como aquella en la que los cuidadanos aumentan la responsabilidad sobre sus propias vidas y se refirió a las pensiones, la sanidad y al marcado inmobiliario como los capítulos que más reformas necesitan para poder garantizar su sostenibilidad. ¡Pero esto, más que una sociedad participativa, parece España con tulipanes!

A esta situación se ha podido llegar debido a la aparición de una clase dependiente que vive de las ayudas públicas que se otorgan como "derecho" a los que cumplen determinados requisitos, con todos los efectos perversos que eso tiene: se perpetúa una situación que debería ser temporal y en vez de ayudar a que salgan de ella acaban propiciando su enquistamiento. Para alguien que se encuentra en una situación puntual de necesidad es relativamente sencillo conseguir asistencia en una institución privada. Éstas no suelen exigir ningún requisito y son rápidas en la asistencia, mientras que lograr una ayuda pública suele ser mucho más complicado. Hay que demostrar ante el organismo oficial de turno que se cumple con los requisitos, rellenar formularios, convencer a la administración de que realmente entra dentro del grupo previsto legalmente... Eso sí, una vez que se alcanza el objetivo, mantenerla es relativamente fácil. Sólo hay que seguir en la situación de dependencia que dio origen a la concesión del derecho.

Una de las claves en este cambio hacia una "sociedad participativa o gran sociedad" pasa por impulsar un cambio de actitud en los beneficiarios. Éstas ya no serán más derechos, sino ayudas que tienen como objetivo la salida de esa situación. Y por lo tanto, tendrán una contraprestación en forma de obligaciones que tendrán que cumplir, con la amenaza implícita de perder la prestación correspondiente. 

En el periódico El País se recogen textualmente las palabras pronunciadas por Guillermo acerca de este asunto:
"El paso hacia una sociedad participativa es particularmente notable en la seguridad social y en los que necesiten cuidados de larga duración."
Periódico holandés en el cual aparece esta noticia como portada.


¿Pero por qué quiere Guillermo llevar la austeridad a Holanda? Según la prensa internacional, el paro y el déficit aumentan y han puesto contra las cuerdas al gobierno del país que, acorralado por la crisis, ha tenido que aprobar nuevas medidas de ahorro valoradas en 6.000 millones de euros. El "escalofriante" porcentaje de paro al que se enfrentan, en comparación con España, es de un 6,5% frente al 26,6% español.






 Viendo estos gráficos podemos pararnos a pensar si es Holanda la que realmente necesita renunciar al estado de bienestar o, por el contrario, países en peor situación como España. ¿Qué opináis vosotros?